Yoga y Amor

Yoga y Amor

Un sendero de unión.

La palabra Yoga tiene su origen etimológico en la raíz sánscrita yug, cuya traducción literal significa “unión” y, en un sentido más profundo, “unidad”, entendida como armonía y equilibrio.

Es una idea común que la Yoga es de origen oriental, pero en realidad, fue practicada por diversas culturas antiguas de los cinco continentes, por supuesto que con otros nombres. También es común que, al escuchar la palabra Yoga, las personas piensen sólo en las posturas o asanas que se ejecutan. Pero lo cierto es que éstas son sólo uno de los ocho aspectos, pasos o peldaños (angas) que conforman el sistema Yoga.

Las asanas, por su efecto de compresión y descompresión de determinadas partes del cuerpo, generan beneficios terapéuticos en todas las áreas del ser humano: en lo físico, emocional, mental y espiritual. También impactan las relaciones interpersonales y nuestra conexión con la naturaleza y el cosmos. Por ello, las asanas de por sí ya son suficientemente beneficiosas.

Pero, además, tenemos los otros siete aspectos de la Yoga. Estos son: Yama, hacer lo correcto; Niyama, evitar lo incorrecto; Pmnayama, manejar la respiración o el soplo vital; Pratyahara, controlar las percepciones, emociones y pensamientos; y Dhayana, Dhyana y Samadhi, que son los niveles de meditación que representan los tres últimos peldaños.

Así la Yoga es un completo  sistema para el desarrollo humano integral, pues permite realizar en nuestra vida la experiencia la unidad.

A su vez, la Yoga está relacionada con el amor, pues por definición, amar es dar y el dar genera cercanía, unión y unidad. Por eso, el amor también es unión y es la energía de cohesión universal. Nos referimos a la definición profunda del amor, que no solamente aborda el aspecto emocional, que también es positivo, pero limitado, sino a su aspecto virtuoso y trascendente.

Grandes Maestros de la humanidad lo han enseñado desde hace miles de años y hoy científicos vanguardistas de la física cuántica nos dicen que, más allá de las fuerzas físicas que conocemos, lo que permite realmente explicar la cohesión de las partículas subatómicas es una fuerza como el amor. Lo mismo ocurre con relación a la cohesión de los planetas, las galaxias y los universos…

De allí que Yoga y amor signifiquen y representen la unión. La práctica de Yoga como sistema completo permite que la vivencia del amor sea más consciente y profunda; es decir, pasamos de amar a los más cercanos a ampliar nuestro amor hacia toda la humanidad, a los seres vivos, a todos los reinos.

Los invitamos a conocer en nuestros Institutos de Desarrollo Humano las múltiples ventajas que tiene esta disciplina y a experimentar en carne propia lo bella que se ve la vida cuando mejora su calidad.


Fuente: IDH YOGA RAM

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